Era muy habitual que la mayoría de las casas tuvieran algún corro de zafrán, pues siempre ha sido un producto muy caro. La recolección se realiza a finales del mes de octubre y dura unos quince días. Debe ser recogido en la madrugada antes de que con el sol las flores se abran y marchiten. Luego se llevaban a casa donde se esbrinaban.
Por un lado se separan los brines (o estigmas) de color rojo-anaranjado y por otro lo amarillo (pistilos) pues aunque su valor era mucho menor también se pagaba algo por él. Después los brines sobre un cedazo se ponían a tostar al fuego y finalmente se tendían sobre un paño blanco para que perdiesen toda la humedad.
La dura tarea de recogerlo era cosa de hombres y mujeres, pero por el contrario el esbrinado lo hacían las mujeres, niños y mayores, excepto las casas que tenían mucho que pagaban esbrinadores.
