El cerdo o tozino se ha criado en todas las casas para su consumo como alimento, siendo su carne prácticamente la única que se comía con asiduidad. Se le alimentaba con todas las sobras de la casa y del huerto aunque era frecuente elaborarle la pastura (mezcla de salvado, patatas y agua).
Otros animales de corral eran criados para el consumo familiar, como gallinas y conejos que se guardaban en las conejeras y cobertizos del corral de la casa. Gallinas, pollos y gallos se alimentaban de lombrices, gusanos y grano. Se consumían los huevos y su carne era reservada para los días de fiesta o celebración familiar, como las bodas.
